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jueves, 30 de enero de 2014

Febrero, el mes donde Amieva es la protagonista.

Este fin de semana dan comienzo, un año más y ya van 17, las Jornadas de la Matanza de Amieva, una buena excusa para visitar este montañoso concejo. Se encuentra a escasos 10 minutos de la conocidísima, visitadísima y concurridísima Cangas de Onis. La carretera N-625 es la que nos lleva hasta Amieva y continua hasta Oseja de Sajambre (León) adentándose en el desfiladero de los Beyos, haciendo que esta carretera estrecha y con curvas sea todo un espectáculo, un recorrido que hay que hacer despacio para disfrutar. Mi punto favorito es Puente Vidosa, donde las cascadas de agua aparecen para ser fotografiadas. 


Puente de los Grazos/ Puente Vidosa


Me temo que el cariño que le tengo al municipio y a su gente, van a hacer que me vaya por las ramas en más de una ocasión, pido perdón por anticipado. Centrémonos en las Jornadas, en las que la abundancia es la palabra que mejor las define. Se sirve un menú cerrado, que consta de nueve platos, cada cual más "ligero", uno detrás de otro, por lo que no es recomendable para aquell@s que teníais como propósito de Año Nuevo el poneros a dieta. Y no sólo se celebran este fin de semana, sino que se alargan durante todo el mes de febrero. Podéis encontrar más información aquí.

Foto derecha: El Comercio
Si os animáis a visitar Amieva, tenéis un par de rutillas muy sencillas de hacer y que no os van a defraudar: La Olla de San Vicente y el Bosque Encantado de Beyu Pen. La primera discurre a lo largo del Río Dobra, y al final encontraréis una poza guapísima, muy concurrida en verano, ya que es la piscina natural de la zona. La segunda tiene dos atractivos: el bosque que atraviesa y los seres mitológicos que se ven en los elementos naturales que hay en el bosque.

Otro paseo que podemos hacer es el acercarnos  desde el pueblo de Amieva hasta el mirador de La Collada, eso si, llevaros una tarjera de memoria en la cámara de fotos y otra de repuesto, porque no vas a poder parar de sacar fotos...

Foto: A Revolta D'Larpeiros
En Santillán, al lado de la carretera Nacional, tenemos el área recreativa de Trambesagües, ideal para dar un pasein o sentarse un rato a contemplar la naturaleza y escuchar el susurrar del río Ponga.

Foto: Libro "Areas Recreativas del Principado de Asturias". 2002
También es muy recomendable visitar sus pueblos, donde en cada uno de ellos tenemos unos balcones con vistas que no nos dejarán indiferentes. Y no podemos dejar Amieva sin probar el queso de los Beyos, elaborado en esta zona junto con Ponga y Oseja de Sajambre. 

Paisajes espectaculares, buena gente, gran gastronomía, y lo mejor es esa sensación de que poca gente lo conoce y es todo para ti.



jueves, 23 de enero de 2014

La Isla y sus trincheras

Hace una semana saltó la noticia de que en la Senda Costera que va desde la población de La Isla a la playa de La Griega en Colunga, se encontraron unas trincheras que datan de la Guerra Civil Española. Se encontraron gracias a unos trabajos de limpieza y desbroce de vegetación en una zona muy próxima a la localidad colunguesa.





Aparte de la curiosidad y de la anécdota, este hallazgo supone un nuevo atractivo que se suma a los que ya tenía esta senda: amplias playas, pequeños acantilados, vistas espectaculares de la Sierra del Sueve, icnitas de dinosaurios, poblaciones singulares... Además su localización es ideal: al lado de un pequeño acantilado, con vistas a la Sierra del Sueve y La Isla, en una pequeña área recreativa 


Fotos: Andrés Jiménez Fernández Reguera. Icnitas de dinosaurios en la playa de La Griega y recreación del Museo del Jurásico de Asturias
Normalmente a estos restos no se les dá la importancia que tienen y por tanto su estado de conservación deja bastante que desear. En el mismo concejo, existen los restos de un aeródromo que hoy en día se utilizan como cuadras y la pista de aterrizaje, al ser de tierra, se reconvirtió en campo de cultivo.

Fotos:Carlos Rojo/El Comercio. Restos del aeródromo de Sales
Desde una visión turística, todos los municipios buscan diferentes recursos para potenciar el turismo y darse a conocer. Quizás esta sea una oportunidad para poner en valor estos restos que podríamos catalogar como Patrimonio Cultural, que aunque sean más o menos contemporáneos, y no tengan la espectacularidad como los que podemos encontrar en la costa atlántica francesa (pertenecientes a la II Guerra Mundial) sí son parte de nuestra historia y la hacen palpable.


Colunga es un municipio que ya ha dado muestras de potenciar los diferentes recursos que en él se encuentran: las huellas de dinosaurios que podemos encontrar en diferentes puntos de la costa del concejo y del resto de Asturias dieron lugar al Museo Jurásico de Asturias (MUJA) que este año cumplirá 10 de apertura y año tras año bate records de visitantes, siendo además un lugar donde se sigue investigando, haciendo que crezca su importancia; Otro fenómeno reciente fue la emisión de la serie de televisión "Doctor Mateo" que hizo que mucha gente se acercara a Asturias preguntando por "San Martín del Sella", lo que aquí conocimos toda la vida como Lastres, y se recorrieran sus calles y se fotografiasen en las diferentes localizaciones de la serie.

Estas trincheras no producirán una gran oleada de visitantes, pero lo que sí harán es aportar más interés a una senda que ya de por sí atrae a mucha gente, por eso es importante que se respeten por parte del visitante y se dé información para que sean apreciadas. 






jueves, 16 de enero de 2014

Taramundi y Os Teixois, una lucha contra la despoblación

Hoy nos vamos al occidente asturiano, junto a la frontera con Galicia. En esta zona de Asturias la vegetación autóctona abunda y la despoblación es una enfermedad que poco a poco va minando a las zonas rurales. 

Foto: La Nueva España.Vista de Taramundi, capital del concejo

En Taramundi, allá por los años 80, quisieron poner freno a esta sangría y se inició todo un proyecto que acabó siendo un referente y crearon un nuevo modelo de turismo. El símbolo de esta propuesta es el Hotel La Rectoral de Taramundi, un hotel de 4 estrellas en un entorno rural.

Fotos: Hotel La Rectoral

Junto con la rehabilitación y puesta en marcha de este establecimiento, se pusieron en marcha otros proyectos que iban configurando la oferta turística de este pequeño concejo. Uno de los más destacados es la rehabilitación del conjunto etnográfico de Os Teixois, donde el agua y su canalización permitieron hacer más sencillos los trabajos más duros y facilitar la vida a los habitantes de esta zona. Es un conjunto de ingenios hidráulicos que nos muestran cómo era el día a día. Uno de los más representativos es el mazo, ya que era lo que permitía trabajar y forjar el mineral para fabricar las herramientas y utensilios, y por supuesto las navajas, artesanía que asociamos al  nombre de Taramundi por su calidad.

Entrada al conjunto y balsa de agua



Foto navaja: Artesania de Asturias 
Foto: Juanjo Arrojo
Para llegar hasta aquí, podemos hacerlo siguiendo una pequeña ruta, la ruta del agua, donde disfrutaremos de un paisaje muy diferente al del oriente de Asturias, ya que, a diferencia de este donde la caliza tiene sus dominios, aquí es la pizarra y el granito los que predominan, por lo que la vegetación, el paisaje y las construcciones tienen notables diferencias. También observamos una mayor presencia del agua, por lo que proliferan cascadas y molinos.

En Taramundi esta el origen de lo que hoy entendemos por turismo rural, y aquí siguen trabajando para que su población tenga un futuro en su tierra.

jueves, 9 de enero de 2014

Las 5 virtudes de una buena sidrería

Pues allá vamos, comenzamos nuevo año con muchos nuevos propósitos y proyectos por empezar. Un proyecto que tenemos en común muchos asturianos (por no decir todos) es que la sidra sea declarada por la UNESCO como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Para promocionarlo se están llevando a cabo varias iniciativas,como la declaración por parte de varios ayuntamientos de que la Sidra sea la bebida oficial, o los apoyos que se recaban desde diferentes ámbitos sociales y culturales asturianos.

Fotos: Telva / www.lachampanera.es

Con este tema como fondo, en estas fiestas reunidos con unos amigos en una sidrería, la conversación derivó hacia cómo se cuida la sidra, y que no todos los establecimientos que sirven sidra, se les pudiese considerar sidrerías. Y esto nos llevó a hacer un listado de las cualidades que debería de tener una buena sidrería:


  • Ofrecer más de un "palo" de sidra, es decir, tener más de una marca. Normalmente suelen tener un solo "palo", pero el tener dos o más indica que es frecuentada por bebedores de sidra y aquí cada cual tiene sus gustos, y sus preferencias pueden tirar por una marca u otra.
  • La sidra servida a su justa temperatura. Sé que es complicado, pero tan desagradable es beber una sidra caliente como helada. Suelen tener la sidra en una nevera con agua, para mantener este agua fría, pero si hay poco movimiento de botellas, las que permanecen más tiempo se enfrían demasiado,  y por el contrario cuando hay mucho movimiento, no da tiempo a que la sidra se enfríe. Como casi siempre, en el término medio está la respuesta.

  • Si un establecimiento ofrece sidra a la venta, se tiene que escanciar. En los últimos años se han puesto de moda diferentes artilugios para escanciar la sidra; tiene unas ventajas, como la de no depender de un camarero para que te escancie o que no manchan tanto. Pero personalmente les veo más inconvenientes que ventajas, y el principal es que baten demasiado la sidra, y le cambia el gusto. El único que puede salvarse es el tapón de escanciado, que ya existía en tiempos de carracuca, pero para uso limitado y excepcional. 
Diferentes tipos de escanciadores

  • El serrín en el suelo. No sé si por motivos de sanidad o qué, pero es muy raro ver en la actualidad el suelo de las sidrerías cubierto de serrín, y no lo digo por motivos nostálgicos, sino porque el serrín es lo más practico para no resbalar en un suelo regado de sidra. Además era un rasgo muy característico de este tipo de establecimientos.

  • Y por ultimo, pero no menos importante, es el ofrecer un pincho (gratis) con la sidra. Es básico, diría yo, ya que la sidra siempre pide comida para acompañarla. 

Pero todo esto carece de importancia cuando encontramos un lugar donde nos encontramos como en casa, con un gran ambiente y donde nos tratan como reyes.

Foto: Alejandro Braña